sábado, 18 de julio de 2015

CON EL TIEMPO JUSTO


Me repatean los relojes digitales, la gente impuntual, los pelos en la bañera, las luces que no se apagan, los cobardes, la victimización, las modelos Dior, los insomnios, lo previsible, las botellas vacías en la nevera, las relaciones mal finiquitadas, la terquedad de los finales, los correos que nunca enviaré, los que me llegan con faltas de ortografía, las mujeres desesperadas disfrazadas de hadas, el olor del macho refrito, las puertas con candado, el paso cansado que viste a menudo la ternura, las agujas de los adverbios de tiempo que se clavan en siempres, nuncas y jamases, las taquicardias del amor, la nieve sucia, las lluvias marrones.




Detesto prestar libros que no me devuelven y me estaban dedicados, que me miren por la calle, los halagos, tener que llamar la atención, a los que me quieren porque soy su clavo ardiendo, que me regalen los regalos que a alguien no le gustaron, la trampa y el engaño, lo evitable, los juegos sucios, los rastros de comida en los libros,  las flores en los jarrones, una casa sucia, los bares sin cerillas, los licores fuertes con hielo, los viernes despersonalizados, el odio y los perdones, los flechazos con mal tino.
Me cuesta planchar, dejar que me pinten las uñas, subirme a los altillos con un plumero cuando sé que pese a mi voluntad he de caerme, salir corriendo y con prisas cuando no lo he decidido, no hablar con un taxista, no sonreírle a la portera, ver los platos en el fregadero, la mancha del zumo de naranja en tu/mi camisa justo antes de salir de casa, hablar con la gente tozuda, ver los uniformes, nadar en la nada, ver migajas en las miradas ajenas y propias.


Detesto mirarme en los espejos de los ascensores, ir de compras, de rebajas,  las sonrisas forzadas, las razones que se escudan tras la hipocresía y la mentira, los desamores y sus pérdidas de sentido, de tiempo, y descontrol, el resabio ácido de la memoria, matar bichos que crujen, que me acusen sin razones, los insectos que se queman en las lámparas, cambiar el microondas y equivocarme en las medidas, que me cambien las cosas de sitio, pelearme con un burócrata, las lágrimas falsas, la imposición de las ideas en las que no creo.


Huyo de las mujeres y de los hombres que tienen preparados sus guiones para cazar el futuro sucio caldo de un desengaño, de los cafés aguados, del café de sobre, de los vendedores ambulantes de felicidad y de fe, de los hombres del tiempo, de los juicios por divorcio, de las videntes, del horóscopo, del chantaje emocional y de los manipuladores de sueños, de los notarios, de los abogados, y de las hienas y buitres familiares.


Me repele  la gente que pone velas,  los que piensan que con su magia negra pueden desorientar mi destino, los agoreros, los fracasados que se mienten y sonríen delante del espejo, la gente con la conciencia tranquila, los bancos sin créditos, los sobres, las tarjetas de plástico, los bombones con rosas premeditadas al pie de mi cama, la jauría del metro, las palabras muertas, los anillos de compromiso, la cola del pan y del paro, los malcriados, el desamor y su decadencia, los que sólo te quieren por tu posición o por sacarte algo, los oportunistas, los que lanzan la piedra y esconden la mano.




Pero bendita sea la hora de ir a buscar el pan caliente, dejarme llevar por las pasiones, soltar la carcajada limpia con la gente que quiero y no necesita forzarse, compartir canciones a pleno pulmón y con un buen tequila, el desayuno con croissants inesperado, el beso intempestivo, los hoteles que llevan nombres anodinos, la ropa secándose al sol, la miel derramada por los dedos y chorreando por la boca, las conversaciones en el bar con los amigos, el olor de los niños, las sorpresas con nombres y apellidos, los aeropuertos que me llevan al calor de tus abrazos,


los correos con flores y soles, las palabras que resucitan muertos, las mermeladas en los pezones, las miradas limpias y sin trampas, las trombas de agua fresca, la buena literatura sin falsos poetas, tu región primitiva cuando navega en mis caderas, y tu lengua ávida de complicidad y nuestro deseo de no ser siempre los mismos sin dejar de perder la esencia que nos permitió olernos un día,



la fuente con agua, el día nublado por un tibio sol, las palmas de nuestras manos y nuestras bocas reclamando paz y justicia como una línea de vida, o que sortean lunas bajo el puente de Triana, los ángeles que llaman a mi puerta, la gente sencilla, el pan y el vino, el mar y la nada, los días que pasan construyendo mi vida, el día que me conocí a ti, y a todos aquellos yos en los que volví a resucitarme.














26 comentarios:

  1. Comparto muchas de tus fobias y tus filias... pero el güisquito con hielo..... Y una botella vacía siempre hay que tenerla en la nevera por si tienes una visita y no quiere tomar nada. :))))

    Bss

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  2. A mí tampoco me gusta planchar y es lo que acabo de hacer. Ahora a descansar.
    Buen fin de semana Eva.

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  3. No te puedes hacer idea la cantidad de cosas que comparto contigo tanto de las que no soporto como de las que adoro.
    Y me gusta esa coincidencia

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  4. Tu texto es tan tú. Tan tú cara pícara. Tan zarzamora. Tan misteriosa. Tan Eva.

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  5. Pues mira que en algo nos parecemos:

    Que no soporto la plancha, que nooooooooo

    Ni la sonrisa hipócrita, ni la palabra fingida, ni ese Hola estoy bien, porque hay que decir que una está bien porque lo contrario es ser negativos y la negatividad se atrae, hay que decirlo, aunque el mundo se vaya a la misma mierda.
    Que tengo secadora de ropa y me critican, oyeeeeeee guajira, sigues tendiendo al sol, pues sí, porque me encanta ver la tendedera parejita, lo blanco, lo de color, y después olerla, suavemente entre mis manos, ese olor a sol, a limpio, a vidaaaaaaaa.
    Que no me gustan los ascensores y con espejo menos, porque mi claustrofobia me mira y se burla.
    Que ando perdida en mis mundos de muy adentro, muyyyyyyyyyy, pero de vez en vez te leo y que hoy quiero saludarte con un abrazo y decirte.
    Sigue así Eva, el mundo es más lindo cuando a pesar de las mareas, se permanece.

    Hasta otro ratito

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  6. Que lindo Eva, me encanta leer lo que te gusta y no te gusta y yo espero gustarte un poquito, aunque sea solo un poquito. Besitos.

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  7. Es increible...
    PENSABA IGUAL QUE EL GATITO ANTES DE LERLO, ¿Te lo puedes creer? Dos hombres que no nos conocemos físicamente y que estamos sin embago tan identificados y de acuerdo con lo que escribes...
    Besos y salud

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  8. Siempre hay cosas que nos desagradan le tengo fobia a los ratones, las serpientes, las arañas y todo bicho que se me aparezca. UFFF las cucarachas. Y hay muchas que me agradan: el mar, los atardeceres en el mar, un yate a medio mar en compañía con amigos, los whiskys con hielo, un hombre guapo a mi lado, y algo más.

    Besos Evita, me encanta escucharte con tanto ánimo.

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  9. Pero creo que la esencia del escrito es lo bien que pormenorizas, no si compartimos o no.
    Como dios manda: te expresas como dios...

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  10. Desde Samsa, les tengo un respeto enorme a las cucarachas. No tengo fobias, porque en cuanto aparecen por mi campo, me voy a jugar a otro (el tiempo se agota y no pienso perderlo para lo que quiero por causa de los que no quiero). Y mis filias son muy restringidas.

    O sea, me reconstruyo una vita beata.

    A pesar de los pesares, a ti te veo como caballo ganador y apuesto por ti en todas tus carreras.

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  11. Alguna tengo pero la verdad que no muchas.-Si decirte que me alegro volver a leerte y esos ánimos puestos en marcha.

    Un beso campeona.

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  12. Pues sí. De todo eso tenemos los humanos.¡Qué gran capacidad para detestar y amar al mismo tiempo!
    Yo detesto planchar y la información deportiva.

    Un abrazo.

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  13. Coincido, Zarza. Yo creí que era ñañosa, pero veo que tengo competencia. También me gusta el listado de cosas buenas.
    Besos, linda.

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  14. Hola!

    Te vi con La MaLquE y vine de visita.....creo que te conozco, pero lo mejor fue el tequila!!!

    Salud! =)))

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  15. Bonito desarrollo de lo natural y lo artificial, Madreselva.

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  16. Busquemos pues el tiempo exacto este verano.
    Besos.

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  17. Sin tiempo mejor dedicarlo a todo lo que escribes a partir de... "bendita la hora de..." y no perder un segundo en todo lo anterior, aunque te ha quedado un post mu chulo EVITA ...y eso que estamos en Julio abrasador.. cómo me alegra ver que la inspiración sigue contigo .. que le verano sea bueno contigo cielo!

    Un beso graande lleno de soles y flores como esos correos que te gustan y a mi tb .. como los washapp, que los lleno de dibujines ;))

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  18. También a mi me fastidian, me repatean y me ponen a hervir la sangre muchísimas cosas que he leído en esta entrada.
    Pero por abreviar hoy me quedo con el olor de macho refrito, las compras en rebajas y los que tiran la piedra y esconden la mano.

    Eres genial.

    Te beso, querida Eva

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  19. A mi tampoco me gusta planchar, no, no, no, para nada, pero como bien te dice nuestro Luís, el Güisquillo y el hielo que no falten, por si alguien se presenta e igual le apetece tomar un buen trago.
    Que para eso estamos.
    Un beso.

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  20. No encontré la publicación que vine a buscar.

    Besos Evita.

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  21. Preciosas todas las horas que nos da la vida, aun mas si partidas con un amor bigotero...

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  22. Buenísima esa declaración de filias, fobias. Muy bien narrado, como siempre. Eso somos: lo que odiamos, lo que amamos. Lo que te leemos.
    Un beso.

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Rebeldes que dejaron su Madreselva