viernes, 9 de octubre de 2015

SE PERFILA UN DÍA RARO

Está el tiempo raro, enrarizado, extraño. Quiere llover y no puede... quiere querer y encapotado y como cabreado no acababa por llorar.




Empieza el día raro.
Suspira y me hace carantoñas, llega medio remolón como para quitarme la morriña de las ilusiones que se cubren de nostalgias.

Amanece el día raro, pero no se nublará.

Hay días así, escarchados, en los que amaneces con el rocío en los labios, las palabras en el rímel y en la nariz unas vocales que brillan con purpurina.
No necesitas colorete porque lo llevas en el dobladillo de la falda, ni siquiera tacones para alzarte y alcanzar esa estrella que ya tienes en las manos.
Son días en los que te atreves a patinar aunque sabes que te puedes volver a romper el pie, en los que el brillo de las miradas se cruzan y se besan.
Días en los que el recuerdo se hace dulce,  y te pones la chupa de cuero y unos vaqueros para  subirte a esa moto y abrazarte a esa cintura y escalar hasta lo más alto de la Torre Eiffel entre hospitales y citas médicas.
En los que sabes que todo será tan sencillo como elegir  entre un helado de fresa o de limón ( no soy de chocolate, hasta para eso soy rarita...).




Luego vislumbraremos  un nuevo sueño, lo destapamos, lo mimamos y lo acunamos en nuestros brazos para que no se nos despierte. Hacemos un alto en el camino y comprobamos que por fin todo está ya en orden. Y borramos de un plumazo el abecedario completito con todas sus letras, las frases hechas, y nos prendemos en la solapa  esas pequeñas cosas que son las únicas que tienen sentido en esta realidad que nos araña y nos cobija. Sabemos entonces que nada es nunca del mismo color al mirar de reojo por el retrovisor,  tapizamos la mañana con una sonrisa y nos abrazamos a la vida haciendo algo así de sencillo como respirar, o vivir, y nos regalamos un bostezo  y nos mareamos mientras en el estómago oímos batir unas alas, y sentimos esas sensaciones que algunos poetas locos llaman mariposas. 

Está el día raro pero ese tímido atardecer nos hace un guiño de vez en cuando al viento y a mí, que abrazados, esperamos que en el letargo de esta quietud, estalle la tormenta.
Está el día raro y la noche se anuncia con la llegada de unos palmeros.
Venga un flamenquito.
Repito con estos tanguitos con los que me levanté cantando de buena mañana.
Por cierto Poveda está en Barna, No os lo perdáis.




12 comentarios:

  1. ¡Que bien has descrito un dia así, de nostalgia que no hacen falta ni los tacones que ni ganas hay de conseguir una estrella; tal vez esperando que esa quietud acabe en tormenta.
    Un día muy especial descrito de manera y forma genial.
    Besos
    André

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  2. hasta los días raros quedan bien cuando los escribes!... yo también tengo un día raro, y es que esto de estar en el sofá leyendo un viernes, en vez de estar en el despacho, me descoloca un rato...
    que me ha encantado el post!!
    besotes y a disfrutar del día, aunque esté raro!

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  3. Pues ya ves, yo también soy rarito, no soy nada del chocolate, me gustan mucho los de ron con pasas, pero ahora no puedo comer casi nada, estoy a dieta por los efectos secundarios de la nueva medicación que me ha dado una diarrea de tres pares de co... narices :)
    Besos y salud

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  4. Ese dia raro, en que te das cuenta que los amores del ayer se quedaron atrás y que no queda mas remedio que mirar alrededor buscando uno nuevo.

    Ese flamenquito me encanto.

    Besos

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  5. Qué bien Eva, te siento contenta!

    Buen fin de semana, me gustó la música para mi despertar, gracias!

    Besosdesol =)))

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  6. Muy bien hecho, aprovecha esos buenos momentos.El Poveda canta de maravilla.Gracias guapísima y de rara nada monada...Yo tampoco soy de chocolate pero romántica un mogollón;)

    Un beso grande y lunero muchos ánimos preciosa.

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  7. los días de rareza
    raros son.
    ay, y tantos...!

    besos

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  8. Un abrazo. se nos acerca el cumple.

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  9. Y cuando el día raro se antoja raro y nos pilla atardeciendo de buena mañana.... Ni las palmas nos salvan.

    Bss, leona!!!

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  10. Me has dejado pensando, querida rebelde.
    Estos días raro suelen traer sorpresas, generalmente agradables.

    "Mariposas" dicen los poetas, sí; pero yo ando con gárgolas :D

    Una vez más te felicito por tus letras.
    Un lujo leerte.
    La imagen, preciosa. Invita a contemplar la lluvia, con vela incluida, y dejarse llenar por letras.

    Besos enormes

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  11. Que bien suenan los días raros entre tus letras, hasta se vuelven preciosos.
    Una lluvia de besos, guapísima

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