lunes, 25 de julio de 2016

TERRAZAS/ TERRASSES 1


Te estaba esperando de espaldas sentada en aquella terraza. 

Llegaste tarde y empapado de sudor, y dejaste que la lluvia de tu rostro calase el mío. Un calor pegajoso se presagiaba y te contemplé ebrio, patéticamente demacrado, como cada vez que nos vemos, codiciando a esta amiga que dices que soy cuya inteligencia presumes apreciar así como mi compañía y mi comprensión. Luego me haces danzar entre tus fantasmas y tus manos resbalan sobre el cristal empañado de lágrimas de cerveza. Te gustaría acariciarme excitado por el alcohol y su sensualidad ficticia. Yo, sobria, o tal vez asustada por tu presencia esquivo con pereza tu mirada mientras sigo jugando contigo a ese juego peligroso que conllevan las seducciones etílicas.
Permanezco durante unos cuantos minutos, silenciosa y atónita, esperando el ataque de ese deseo de embriaguez tuyo reservado a cualquier mujer. Ya no estoy aquí en este preciso instante contigo, pero lo ignoras. Poco importa. Es tan poca cosa un cuerpo...
Te perdoné en ese preciso instante, no sé hacer de otra manera.
Y aun así sigues destruyéndote y no puedes hacer nada para evitarlo. Tus carcajadas son una marca de fabricación, una construcción que se ha convertido en tu segunda naturaleza, en tu propia naturaleza, pero permíteme distinguir la otra versión. Yo ya no sé identificar lo que percibo pero me encuentro acorralada en ese no sé qué tan tuyo. Todo esto no ahuyenta tus demonios.

Con el tiempo, acabamos por aceptar que sufrir por aquellos a quienes se ama, ni siquiera es una crueldad.



Variations d´un texte, 2010.


11 comentarios:

  1. Sufrimiento de amor es aun regalo. A pesar de que sé mas de amores platonicos que de séducciones étilicas....

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  2. Cuando hay alcohol de por medio todo se desvirtúa, hasta el amor.
    Buenísimo el texto y el video es una joyita.
    Abrazotes, linda Zarcita.

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  3. OHHHH! hasta se antoja por la forma en que lo describes....! ;)

    Besos EVa =))))

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  4. ¡Qué razón tienes! Al final uno se fustiga a sí mismo en algunas ocasiones sólo para ser -no la mejor versión de uno mismo- si no la versión que esa otra persona quiere ver de uno mismo. La vida nunca es fácil, ¿verdad?

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  5. PaSÉ POR ALLÍ , ENTONCES NO TE RECONOCÍ CUANDO SUBÍ AL TREN Y ARRANCO ¡eNTONCES SUPE QUE ELLA ERAS TÚ!
    aNDRÉ

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  6. El alcohol no ahuyenta los demonios, al contrario los atrae.

    Besos

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  7. No se...
    Puede que ese sufrimiento termine derivando en masoquismo, pero en fin, para gustos están los colores... :)
    Besos y salud

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  8. Gracias por vuestro paso y comentar este retoque de un texto de 2010...
    Me fascina vuestra empatía.
    Pero ni soy todo lo que escribo,
    como tampoco escribo, todo lo que soy.

    Un beso a todos, guapetonas/es.

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  9. Peligroso juego etílico porque bajan las barreras y sale la verdad interna.
    Me dejaste pensando al final: no sé si se acepta esa crueldad, pero si amamos, el sufrimiento es inevitable. Aunque sea un remanso de paz.

    Besos, querida mía.

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  10. No hay nada que peor que sentirse culpable por algo. ¿Cómo conseguirán algunos no sentir el más mínimo sentido de culpa? Ni tanto ni tan poco, creo.
    Salu2, Zarzamora.

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