sábado, 13 de mayo de 2017

LA GRANDE FALSITÁ

Los vi, los he vuelto a ver,  los veo de nuevo cada mañana y cada tarde, ayer ya habían vuelto a revolotear e inundar  mis noches. Son pájaros de mal agüero, de mal augurio, y entre tanto no sé cómo resolver lo que se me escapa de las manos. Me siento de nuevo atrapada en un agujero en el tiempo, con el nudo del estómago apretando cada vez más impidiéndome encontrar dentro de esta asfixia algo de paz.     Entro de nuevo en una espiral en la que  dentro de la noria,  el hámster no dejar de rodar y rodar, respiro, y luego ya, va y la reviento, la quemo, le pego fuego, estoy muy incendiaria últimamente, y mato al bicho, ya ni sé qué hacer para que deje de seguir alimentándose con las mismas ideas, sin encontrar soluciones válidas, sin saber qué medidas tomar, con quien conversar ya para salir del laberinto.  Espero, y mientras,  me como un par de mentiras que andan sueltas en la nevera entre un par de filetes de carne muerta y un flan que me siga contando cuentos chinos. Hace una semana apenas, hubiese seguido cantando, o yendo a mis cosas, y hoy va y  ya no me sale. Zass. 

Parálisis emocional...






Quería aferrarme a la idea de que estaba otra vez tocada, pero no hundida…  fluctuat nec mergitur, bah, igual salgo que hoy me pidieron un par de rancheras, y el cucurrucucú paloma, me está tentando, ahí no ma´s, porque de lo contrario, igual reventaré o no, mi capacidad de resistencia es hasta una gran putada. En este juego de batalla naval constante, no me quedé manca en un Lepanto, sino como un ente errante  deambulando por los entresijos de esos callejones en los que la salida es cada vez más opaca y menos fácil de encontrar que la de  los juegos de vídeo, en los que pasar de nivel nos incita a ver un futuro que nos ofrezca al menos alguna recompensa: la de pasar  a otro nivel. Estoy en otras, creo que la mentira es algo con lo que ya no puedo… me puede, me supera y cada vez la aborrezco más y más. Todos me han mentido, todos… no se salva nadie, ni Dios que es quien mejor miente.  Y es que todo son mentiras, sólo mentiras, parece que la mentira me siguiera con la mentira en los talones, pero ya son viejas mentiras que intentan chulearme con cara de nuevas,  desdentadas, malolientes, de boca metro, de peces en orillas boqueando, podridas, con halitosis,  mentiras con todo su sarro a cuestas, y su mugre,  que sólo saben destilar más mentiras,  una bilis negra de mentiras, mentiras de alquitrán negro y duro y apenas puro y humeante que vomita sin parar, una tras otra, otra mentira, de farsa, engaño, manipulación y con más mentiras hasta el cuello, mentiras de arsénico y encajes. Mentiras  que corren tras una mentira con su muerte en los talones. Mentiras a todos los niveles y a todas las alturas y  mentiras hasta debajo de las piedras. Mentiras de sube y baja, de bajos fondos, de si te he visto no me acuerdo, mentiras de así me cubro las espaldas.  Escucho mentiras por donde quiera que voy, en el cine, en casa, en un blog, por las aceras, en el bus, entre bastidores, mentiras en los apuntadores de una escena de teatro, mentiras en bocas de personas a las que quería, apreciaba, mentiras con lenguas como cuchillos, mentiras como ofensas, mentiras como castigo, como perfidia, mentiras como burla, mentiras como cobardía, mentiras con premeditación y alevosía, mentiras con coartada, mentiras sin ánimo de lucro, mentiras para encubrir verdades como puños, mentiras a las que la mentira se le queda corta, mentiras con la falda larga y mentiras de rosarios de rencores, mentiras con mantilla, mentiras como latigazos, mentiras como una hostia bien dada, mentiras para recriminar, mentiras para matar,  mentiras para vivir o sobrevivir y seguir mintiendo, mentiras oxidadas, mentiras ácidas, mentiras políticas y mentiras de obras sociales, mentiras de papel, mentiras de pupitres, mentiras de curas, mentiras piadosas, mentiras de cal y canto, mentiras para no dormir,  mentiras cósmicas, mentiras con la lengua corta y la saliva lenta, mentiras  diagnosticadas, amores de mentiras, mentiras que ni saben mentir bien, mentiras en los poemas, mentiras que cuelgan en los hemistiquios desde donde caen los versos, mentiras acantiladas, mentiras fatuas, mentiras falaces, mentiras estampadas en la frente, mentiras que nadan en la espuma de las olas, mentiras hasta el infinito y más allá. Mentiras incluso en las verdades, mentira en el silencio, mentira en las miradas, mentiras en el tacto de una piel, mentiras en las primeras planas, en el horóscopo,  mentiras que nadan en las sábanas, en las pesadillas, y naufragan en los sueños, mentiras de cartón, mentiras de piedra, mentiras de maniquís que sudan en sus escaparates,  mentiras de verano, mentiras de presente y mentiras de autoayuda, mentiras en nuestra  ciénaga de datos, y  hasta el pan nuestro de cada día, amén, mentiras hasta en el plato. Mentiras cuando duermes, cuando te levantas, cuando lees, mentira musical, mentiras arrabaleras, barriobajeras, mentiras con glamour, mentiras sin gracia, mentiras en el paisaje, mentiras hasta  en las sombras, y en la luz, en la cama, en los océanos, hasta en la pasta de dientes y el papel del váter…  mentiras de alcohol, mentiras de viernes, mentiras besuqueadas, mentiras babosas, mentiras que dan ganas de vomitar... mentiras para partirnos la cara, mentiras de ascensor, mentiras de las de bajar la basura, mentiras de metal, mentiras de autobuses en busca de transexuales, mentiras entre algodones de azúcar, y mentiras de salón. Mentiras, mentiras, y más mentiras. Tantas mentiras y tan bien disfrazadas, camufladas, camaleónicas, que son mentiras de leyenda,  y tan poco asumidas que sólo me queda, sentada  al borde del precipicio, escupirles  hiel en cada boca, y en cada cara. Solo me queda como ¿"verdad" ?  ¿se puede decir verdad? aquel día en el que empecé a escupir verdades, y me dijeron que me calmase. Lo asumo. Hace añares que entendí y supe que todo funciona a partir de una base de mentiras, y sálvese quien pueda...



23 comentarios:

  1. Cierta estoy que nadie se salva en todo este rosario de mentiras existentes que has sabido a bien plasmar en este tu texto.

    Cierta estoy que vivimos en un mundo lleno de mentiras y que no podemos por más que queramos caer en una que otra porque nuestra inocencia es mucha o creemos todavía en el ser humano.

    Muy fuerte tu texto pero muy bien escrito.

    Un abrazo

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    1. No, no se salva ni nos salvamos ninguno.
      Un abrazo.

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  2. las mentiras todas
    las habidas
    las por haber
    las imaginarias y las superpuestas
    las primarias y las terciarias
    son, como poco, la simple verdad irreconocible en el páramo de la existencia
    No sé si el páramo este también alguna vez fue aire no contaminado.
    No sé

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  3. Es de las veces, me parece, que te he visto más enojada, aunque sé que tú vas siempre con la verdad por delante y eso te honra, debes ser de las únicas personas en esta sociedad en la que vivimos que lo practica.
    Un beso fuerte.

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  4. " Hace añares que entendí y supe que todo lo hacemos funcionar con mentiras".
    Pero no todos estamos dispuestos a seguir el juego, aceptarlo y tirar la llave lejos.
    Mientras haya quien proteja y aplauda la mentira,tal vez sea que decirlas les recompensa y la necesitan para seguir con su vida. Algunos le llaman positividad, moldearse la vida a su antojo. Por eso hay que ser algo tolerantes con los que utilizan hipocresía y mentira y dar clases de moralidad, además. Sigamos conviviendo con la falta de dignidad de unos y la insoportable paciencia de otros (así funciona por desgracia el mundo). O lo que es lo mismo el insoportable pecado del silencio, y esa vergüenza ajena que sentimos de ver actitudes y comportamientos que no están dentro de nuestro adn, la educación recibida, nuestras vivencias y experiencias que habrán sido variopintas.
    A mi tampoco me gusta la mentira y la estupidez humana.
    A capear con esa mentira que está en todas partes, no podemos instalarnos en una burbuja, ni dejarnos contagiar por esos modos de vida instalados en la mentira, el teatro, y la falsa positividad.
    Tu blog debería servir para hacernos una buena reflexión y autocritica. La verdad y la humildad no son una guirnalda de palabras....
    Saludos y ánimo

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    1. Cuánta verdad expuesta.
      Gracias por estar siempre cerca, Lola.

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  5. Miénteme, pero no me hagas sufrir.
    Decimos que odiamos la mentira y nos mentimos a nosotros mismos, pues seguimos caminando, conviviendo y hasta riéndonos de sus chistes. Meneamos la cabeza, nos alzamos de hombros, decimos no con el dedo, pero seguimos viviendo junto con ellos.
    Ellos: los amigos, la familia.

    Besos

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  6. Una mentirita "blanca", que le dicen, no es del todo una mentira. ¿O sí? Y así se empieza...
    Quien nunca ha dicho una mentirita que tire la primera piedra. Mea culpa ¿pero estamos preparados para recibir la verdad? ¿O para decirla a alguien que queremos cuando sabemos que esa verdad hará sufrir mucho? ¿Una omisión es una mentira?
    Cuántas reflexiones propicia tu texto, Eva.
    No me gustan las mentiras y evito decirlas, pero a veces callo para no herir, sobre todo cuando sé que decir mi "verdad" no ayudará demasiado ni cambiará nada.
    Un enorme abrazote, Zarcita.

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    1. Hay verdades, y verdades... como mentiras y mentiras...
      La omisión puede ser nada o muchas cosas a la vez, abstención, descuido, falta y hasta delito.
      Callar es lo que más está hoy a la orden del día.

      Un enorme abrazo, Bella Dama.

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  7. Es curioso, como tu, detesto las mentiras, sin embargo, me consta que no siempre se puede decir la verdad, a veces, para no hacer daño, es mejor callar para no mentir... :)
    Besos y salud

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    1. Es curioso que las opciones hayan sido casi todas las de callar...
      ;)

      Besos y salud.


      Gracias a todos por vuestros aportes.

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  8. La mentira es la piedra filosofal que mueve el mundo, Eva...asumirlo no es aceptarlo y airarse es una manera de consuelo, sin duda.
    Yo creo que hay mentiras y mentiras, tantas como verdades y sus formas. Algunas son rabiosas y dañan hasta la médula, con esas no puedo...tanto si son mentiras como verdades...
    Besos y ánimo, reina.

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    1. Yo creo que ya me hice tanto a unas como a otras...
      Y ni duelen ya.

      Besos, y ánimo para ti también, princesa.

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  9. La mentira la odio, dicen es mejor callar para no hacer sufrir.... pero luego se sufre doblemente. Estamos rodeados de mentiras. Un abrazo de verdad.

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    1. Gracias, Teresa.
      Sé que viniendo de ti, no podría ser de ninguna otra manera.
      Abrazo.

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  10. Ya lo habéis dicho casi todo, y tú mejor que has definido las mentiras, ya no se puede hacer. Yo creo que estamos tan acostumbrados a convivir con ellas, que sin las mentiras, el hueco por el cual nos colaríamos sería importante: A mí por decirlo de alguna manera, siempre me ha hecho gracia, eso de una mentira piadosa; o se miente o no se miente, pero que cojones pinta ahí la piedad.

    Besos querida EVA.

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  11. Estamos tan acostumbrados a las mentiras que quizás no sabríamos vivir en un mundo de verdades.
    Desde luego, todas las mentiras que nombras son espantosas. Las que intentar aniquilar al otro para parasitarlo.
    Salu2 vrais, Zarzamora.

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  12. Las mentiras se hacen ciertas cuando las creemos, las vemos, las intuimos. Las mentiras existen en tanto las creemos. ¡Hay tantas verdades que parecen mentira, y mentiras que parecen verdades! Creo que vivimos en un mundo distorsionado por nuestra mente el aislamiento y el silencio son los mejores compañeros.

    Besos Evita.

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  13. La línea de flotación mental ya no da para más ante tanta falsedad que fluctúa entre lo políticamente correcto y la cobardía. Lo mismo les pasa a los otros, pero cuando te llevan vendiendo ciertas motos o burras durante demasiado tiempo, o se cae en barrena o se cierra la puerta a la nevera, no sea que algún lácteo transmute en flan.
    A veces el laberinto es sencillo, otras, tenebroso y gigante.
    Ya sabes que aplaudo y me espejeo en esta entrada.
    Grande.

    Besos, querida Eva.

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  14. Que me gusta saberte feliz y cantando "tolmundoesgüeno.com" lo sabes, pero es que también me encanta cuando se te inflaman de sangre los dedos, se te despeinan y nos entonas las verdades.

    Entre blancas mentiras y negras verdades, en nosotros está elegir las piezas con las que preferimos jugar.

    Ahora soy yo quien te miento: mira que eres feucha, mira que escribes mal, mira que no te adoro nada de nada.

    Besets!

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Rebeldes que dejaron su Madreselva