martes, 4 de julio de 2017

Y, NO, NO ME RINDO.




Odio a la luna,
y todos esos versos caducos que le dedican
los mediocres poetas.
Odio al cisne,
pero ya le cortásteis la cabeza.
Odio la guerra y las marchas triunfales
por las que andan decrépitos
militares.
Odio tu voz caduca
que aún grita
justicia cuando ya no la veo,
afónica de su cobardía.
Odio la miseria
de tus ecos
y sus voces moribundas.
Odio el amor malquerido
en sus desdichas.
Odio la sumisión de tu boca
cuando grita hasta el olvido.
Odio, odio, simplemente, hoy odio.








;)













8 comentarios:

  1. Del odio al amor hay un solo paso, y aquí se comprueba.

    Besos Evita.

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  2. Aquí hay que tener cuidadín, ya sabes que el odio es ilegal, si lo extroviertes públicamente vas a las mazmorras derechita...jajaja
    Besos y salud

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    Respuestas
    1. Je, je.
      Tienes toda la razón del mundo mundial.
      Besos, ♥.

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  3. A veces nos levantamos así, con ganas de odiar. Dicen que no es bueno odiar, pero a veces no queda otra.
    Sólo pido discernimiento para odiar al que se lo merece.
    Salu2 sans haine.

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  4. Los odios leídos en el poema son de justicia; de esa que en ningún tribunal de lo políticamente correcto te dará la razón.
    Aplaudo y más, con Zaz de fondo :)

    Besos, querida Rebelde.

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Rebeldes que dejaron su Madreselva