lunes, 30 de marzo de 2026

DIo ¡SOS!




Los pasos retumban en la memoria y en la sien, en los cristos crucificados con olor a madera de añeja pátina, tambores martilleándonos a mí la niñez, la adolescencia,  y a ti, tu agnosticismo y a aquel otro su ateismo, y a muchos otros su laicidad. Más incienso. Más mantillas y con la puntilla en la nuca del deseo mutilado en un vía crucis. La procesión de la vida nos enseñó a ser más incrédulos y menos nosotros.