martes, 18 de marzo de 2014

De la tristesse et du pardon. "De cuando ni el olvido recuerda..." VII


Yo he perdonado cuando ya he olvidado,  si no es que aún lo tengo clavado
(creo, es que tampoco estoy muy segura…). Virgi.


En la última mudanza, cuando nos despedimos, regalé cada libro que me ibas mandando desde hacía años con algún subrayado, los otros los puse en venta en  una brocante en el rastro de Saint-Ouen, y luego de aquellos  pendientes que me ofreciste en aquel fin de año en Praga, mientras la nieve caía cerca de la casa de Kafka, sólo conservo uno, el otro creo  que tontamente lo perdí  en el metro o se quedó colgado en alguna bufanda vieja o algún guante impar que debí de tirar a la basura.
Aún conservo las cartas con un lacito color malva, y a veces deshago el nudo, y lloro queriéndote dejar los recuerdos en mi balcón prendidos de alguna luna nueva que soñaste con bajarme, o borrar los archivos que fueron llegando después y con el tiempo de la modernidad, suprimirlos y eliminar la carpeta que lleva nuestros nombres.

A veces cuando pienso en ti, me flaquean las piernas, las rodillas se niegan a desandar lo andado por  este psoriasis infiltrado como una llaga dentro del hueso, como pura carcoma que se niega a aflorar en la piel como costras de nieve entumecidas recordando las palabras dichas y no pronunciadas.
Ya no me quedan cajas de cartón para tanta mudanza, ni siquiera ansiedad ni pastillitas rosas esperando que alguno de los dos,  dé ese paso que ya anduvimos, para que el estúpido teléfono acabe de marcar el aullido que callan nuestros silencios.
No es impaciencia, sólo que, lo que no fue, y ha seguido siendo un no obstante, será que tal vez nunca sea.
Nunca es un adverbio feo. Pero pese a todo es, y no deja de ser un adverbio ¿de tiempo o de negación?  Sonrío. Sonreímos cuando te lo pregunto o me devuelves la pregunta como respuesta.
Y qué más da,  si conlleva y arrastra en él  toda su fuerza y su arrebato y su impotencia y su resignación dentro de sus cinco y minúsculas letras.

Acariciada por un adverbio, ése que recién acabo de mencionar, me distraigo de la nada que me espera, pero no olvido, no quiero, no me da la gana olvidarte, ni eliminarte, ni suprimirnos, ni tener que reseatearme de nuevo.
Si no fue,  y ya no será, y sé que en este preciso instante yerro, y que tropezaré, y que no quieres aprender, y que soy una completa minotaura atrapada en un dédalo de sombras, de huellas indelebles, o de nieve que se derretirá en este mismo instante en el que  sé que te quiero y no te olvido, también sé que  mañana una vez embadurnada ya la nieve, los recuerdos, la nada y sus nuncas regresarán a esos barros que entorpecen los sentidos y se llaman torpemente recuerdos, y así,  cuando  tal tez ya ni seas,  ni yo sienta, habremos entendido que lo mejor era rendirnos.
Dices que me calle, mientras posas la yema de tu dedo índice en mi labio superior y nos damos la espalda mientras te vuelvo a decir adiós, y pensamos en un futuro perdón cuando nuestras bocas ni saben pronunciarlo y aún se muerden los labios en la espera.



Gracias, Virgi, que a ti sin buscarme, viniste a mí, y fuiste una de mis primeras comentaristas, cuando ambas teníamos un par de comentarios... Nos encontramos entonces. Me gusta la gente que sin buscarte ni buscarla, acaba por encontrarse.
Un beso, tesoro.

P.S: Gracias por tu sempiterno saber estar sin ser, o ser sin estar, pero estar y/o ser siempre...
Te beso, tesoro.



21 comentarios:

  1. "Nunca" es un adverbio de definición. Cuando se dice "nunca" es porque has tomado una decisión es definición. Si no estás decidida a usarlo mejor no lo uses. Me recuerdo de una peli "nunca digas no" la vi muy pequeña y se grabo tanto en mi mente que nunca decía nunca. Hasta que un día decidí decir: "Nunca".

    Un buen texto querida Eva.

    Un beso.

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  2. Tal vez sean las palabras dichas y no pronunciadas sean las que quedan, como una impronta, en ese recuerdo, que no olvida aunque, a veces, lo haga.

    Querida Eva, una vez más, me voy emocionada tras leerte.

    Un beso enorme

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  3. ¡Ah, Eva, tesoro y fuerza de la naturaleza! Debe ser que nos encontramos en el momento justo, enredadas en el dédalo (esta vez luminoso) de las visitas y los comentarios, tan lejos y tan cerca, hace tanto y tan poco.
    Gracias por esta dedicatoria que viene a resumir un común saber estar, como una línea invisible atando trocitos de nosotras, a través del océano, las praderas, los ríos y las cordilleras.
    Te abrazo con fuerza. Y sonriendo.

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  4. Virgi de las primeras,qué suerte,porque es una persona excepcional...a ti no te conozco pero te leo y me gusta mucho.Me gusta la gente que habla de amor como si deshiciera un regalo envuelto en papel seda,aunque también haya espinas...un abrazo de martes o miércoles o yo qué sé.

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  5. Me he emocionado leyéndote, dices tantas cosas que he experimentado en mis vísceras...
    Un beso, guapísima.

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  6. Me parece que es en el cuadro famoso de los fusilamientos del 3 de Mayo, de Goya, creo, hay una inscripción que dice "Españoles, perdonad, pero no olvidéis" leyéndote me acabo de acordar, me impresionó mucho cuando lo vi de jovencito.
    Cuida tus pulmones de la nociva polución de tu pueblo :)
    Besos y salud, también para Virgi :)

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  7. A veces es mejor que el barro nunca nos abandone y así no de opción de claridad a los recuerdos.
    Virgi además de ser de tus primeras comentaristas te ha inspirado a base de bien:)

    Besos
    PD: Nunca me pareció fea la palabra nunca. Dolorosa tal vez, pero para nada fea:)
    Ya sabes que hay gustos pá tó.

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  8. Me encanta cando te explayas en un texto así de sentimental donde el olvido sobrevuela sin posarse, donde el amor recorre todos tus vericuetos, los inunda llevándolos de paseo entre adverbios y verbos y junto a ellos rememora los latidos de algo que fue, que no obstante ha sido y que pudiera no ser nunca más.
    Brillante por mucho que se sienta la tristeza acariciando las letras.
    Besos muchos.

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  9. Y yo sigo leyendo esa historia tuya y las que vengan.
    Escribes muy bien.
    Un beso.

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  10. Me provocás ternura, me provocás un profundísimo deseo de abrazarte... (No compasión, por favor, que no se malentienda)

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  11. Podría decirte simplemente que has escrito una genialidad y ya!
    Lo es EVA...

    Solo siento ese regusto amargo que siento en tus coletillas, deberías cortarte todas esas coletas y soltar tu melena al viento... sin más, estarías preciosa. Lo eres, lo sabes y sin embargo te empeñas en apretarte la coleta...si el pelo tira, duele. Es posible que no se me entienda nada, perdóname. Lo creas o no te tengo mucho cariño. Te escribo esto por eso. Me gustaría que no te doliera tanto todo... aunque puede que solo te duela en letras, es verdad, ya sabes, suelo equivocarme mucho.

    Un beso grande EVA, de verdad es una preciosidad lo que has escrito. Siempre pienso que cuando las letras llegan tanto es que quien las ha escrito las siente mucho.. muchísimo, por eso lo anterior. No te enfades conmigo vale? a mi se me escapa todo en letras... solo comento así, dejando que se me escape todo. Solo comento donde me siento a gusto, ojalá me dejes hacerlo y no te moleste. Mmuaaaaaakss!!

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  12. Así es el ritmo y la respiración de la existencia, siempre entre presencias y ausencias...
    Besos mi Cantaora!!!

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  13. "Nunca", adverbio de tiempo o de negación. Nunca se me había ocurrido verlo así. Siempre pensamos en tiempo, pero quizás sea más negativo. Pero siempre podemos darle la vuelta:
    "nunca" dejaré de reconocer que eres magnífica.
    Salu2, Madreselva.
    (No te preocupes por los comentarios: los que te visitamos lo hacemos con gusto y por gusto. Nada de obligaciones ni compromisos. Eso sería lo peor).

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  14. Eres una genialidad.Y Vrigi un encanto. Besos, bella Eva.

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  15. Y cómo se llega al blog de Virgi y uno se inunda de belleza, ¿verdad? Besos.

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  16. Creo que en el fondo eres una persona sensible y muy sentimental. Muy lindo lo que has escrito.

    Besos EVA.

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  17. Estoy convencida de que el olvido es imposible. Podremos aparcar recuerdos, perderlos por un tiempo, pero acaban volviendo. Siempre todo permanece.

    Un beso, Eva

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