lunes, 16 de junio de 2014

Besos de un lunes pas comme les autres...

Entrada inspirada en ese loco de Kubrick.  la hubiese podido titular el cine y yo VI, pero como es lunes, va también de besos...

Hace tiempo que no lloro fuera de casa, me habré vuelto púdica pero ni siquiera me dejo llevar en los funerales. No vendo ya mis lágrimas, plasma sanguíneo, agujeros negros salados, traviesas gotas de lluvia que corren por el cristal de unas gafas y la geografía de las montañas de mis mejillas hasta verlas caer en cascada desde el labio superior al inferior y hasta incluso engullir algunas, las más atrevidas en la profundidad de mi cueva, y allí, masticarlas, devorarlas, y limpiarles la nostalgia con la lengua.
Las lágrimas como exilio, vano intento de cerrar la puerta a doble cerrojo, para detener el tiempo y dejar de sumar, pasividad en la mirada, sin pupilas que recuerden el olor del viento, el aroma de las nubes y el dolor que como un cáncer se instala en la tentación de romper el pudor de los espejos, del reflejo que en él como en los fotogramas llenos de bostezos, de mordazas, esconde ausencias, falta de nombres que perdieron hasta sus apellidos, desnudando así lo que ni tiene nombre.
Permanecer en esa elegante soberbia, la de no derramarse, es una manera de saberse derrotado, de ahogarse en la contradicción,  de tragarse bajo el agua una susceptibilidad llena de pirañas, hasta henchirse de burbujas para  echarla a las hienas.  Pararse, y mirar desde lo alto de aquel árbol tapizado de otoños  el cansancio de un tiempo que se dilata…
La nostalgia, el arrullo de la emoción que te sube desde el dedo gordo del pie hasta la puntita de la nariz, bah, recuerdos que amañamos, amoldamos y matamos según ese mismo antojo de una cereza en la espalda en tiempo de sabores nonatos, nada. Sólo nos queda tender la voz al sol, y de las pinzas de nuestra boca, dejarla ir a esos Mares de China, y luego escribir el poema maldito bañado en multitud de horas bajo un whisky de esperas,  para que al cabo de un tiempo cuando alguna sirena se lo lleve mar adentro, tras releerlo, nos deje ese resabio de lo que esperamos, que este nada no sea para siempre, que no recordemos ya esas palabras que con aromas nuevos vuelva a hacernos temblar.
Tiempos vendrán en que recuerde tus labios mordisqueándome la oreja izquierda y yo a ti la derecha, tiempos han de ver en qué vereda de tu boca dejé los miedos, en qué lágrima lloramos juntos, en qué cristal se hizo añicos el sentido de la vida.
Y puede que hasta volvamos a temblar, trémulos bajo una tenue luz que permanece ante la estulticia, la vana sonrisa de lo que no logre barrer ni el polvo del silencio.

Porque y ahí tienes razón,  ya no, no, ya no es tiempo de silencio.












15 comentarios:

  1. Me gustan tus lunes, sean como sean.
    Ahora que lo pienso no he logrado saber llorar pa dentro, será que aún me queda que madurar, aunque creo que soy más bien como esas frutas que a base de estar metidas en cámaras frigoríficas , ya no maduran y si lo hacen es para pudrirse.
    Un abrazo, Eva,

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  2. Sigue amándola: está ahí mientras estamos.

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  3. No, ya no es tiempo de silencios. Llora, pero solo delante de quien se lo merezca.
    Un beso.

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  4. Nunca es tiempo de silencio; Estoy enfadada con las lagrimas que me vienen por un nada y se rehusan cuando un gran dolor les llaman .

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  5. La vida se acompaña de tiempo y el tiempo de olvido.

    Volverán las oscuras golondrinas, volverás a tener paz y confianza en ella.

    Besos lunáticos querida Eva.

    Un fuerte abrazo.

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  6. Yo la sigo amando, como a todo, a mi manera... :)
    Y mira niña, sin embargo, yo si pienso que es tiempo de silencio, es comodísimo y cada vez lo "uso" mas :)
    Mucho cuidado con todo tipo de pirañas... :)
    En tu honor, voy a cantar ahora mismo, "A mi manera" me apetece un huevo...
    Espero que el pinrel se esté portando bien :)
    Besos y salud

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  7. aún así , si al menos queda la nostalgia, y el arrullo de emociones y alguna que otra sintonizada espera, sigue valiendo la pena adentrarse lunes tras lunes en el nunca convertido en 'como siempre'.

    Otro tiempo de silencio
    Otro tiempo ya no de silencio.
    Tengas buena semana.

    ay, cuánto bien hace escucharse un Quique González, como sea, mas 'con riesgo y/o altura'

    Besos

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  8. Llorar no cambia las cosas, pero libera.

    Hoy te abrazo, querida Eva, que bien te has inspirado

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  9. Besos y no lágrimas te envío.
    Las lágrimas me las mastico pausadamente, haciéndome daño, implorando un desierto que las absorba.
    Besos y más besos mi querida Zarzamora.

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  10. Como mejor se llora es a solas, Zarzamora.
    Viene muy bien darse una "jartá " a llorar a veces.
    Es como la lluvia, luego, parece que se puede vivir un poquito mejor.

    Salu2 luneros.

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  11. Como he llorado mucho en mi vida, no tengo más ganas de hacerlo y cuando sucede, es para adentro.
    Y con la vida es un amor-odio permanente.
    Besos de lunes por la noche, que allá ya es martes.

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  12. Y la sigues amando. Volarás, volarás
    y al tiempo, me dirás.

    Besos, hoy martes, un poco atrasada.

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  13. Yo creo que llorar hasta de alegría puede ser jodido, así que de llorar nada de nada. Besos, besos y más besos.

    Besos EVA.

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  14. Llorar no es tan malo a veces limpia el alma.
    Besos

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  15. Aunque la vida arrastre consigo el desencanto,
    siempre estará ahí la emoción para vivirla.

    Un gran relato.

    Besos

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