domingo, 8 de enero de 2017

ENTRE CHARCOS...

Como cantaba Sabina,  "de tener que jugarme la boca,  yo también sé besar".

Y es que  no solamente me gusta mojarme con la lluvia: salto dentro los charcos.

                                                                                                         Hossein Zare
                                                                   
Este desequilibrio de saetas que giran y se adelantan me impide conciliar el sueño. 
La madrugada bosteza ante la transparencia del  vidrio de las ventanas.
Con la yema de los dedos dibujo círculos entre las gotas que se han quedado fijas en el cristal.
Las que resbalan las dejo ir, escurridizas y raudas, al encuentro de otras,  libres, despojadas de  la masa de gotas que se niega a aceptar ese fluir del agua cuajándose en redondo en el muro de las lamentaciones de esta cristalera con marcos.



Cuán poco me ha gustado, y ya desde chiquita, el pensamiento único.  Esta, nuestra era de la risa fácil y de la felicidad a ultranza, como medio de control social, emocional, y … que va,  y a mí, me entristece.  Y  es cuando más triste me pongo, cuando más se alejan, y creo que entonces, de alguna manera les he ganado la partida.
Me ha solido ocurrir frente a noticias, elecciones, guerras, e incluso con las personas, o con espacios que, cuanto más blancos, asépticos, relucientes, y con más glamour, más me gusta ensuciar con mermeladas de colores estridentes, un pegote de miel, o una mancha oscura de café.
Ni siquiera me atrae ya ése que llaman amor con su corazón aterciopelado, y que ya tan ultrajado, deslavado, desconocido y descolorido constato, hecho pasa, cuando dije que no, porque sencillamente el mío no estaba en venta, y por no atreverme a enfrentar esa alegría que tantas tristezas contiene para encontrarse con otro/s, y vivir por y para otro/s, prefiera seguir encontrándome a mí misma al llegar a casa. Tarea inútil porque ya me supe hace tiempo perdida.
Entre la  indolencia y esa locura de mareas que arrastran el corazón y la razón navega mi mente,  en la que mi tarjeta bancaria emocional  presenta números rojos.
Sigo flotando entre mi nube la de la izquierda que ya desde niña elegí y me sigue haciendo un guiño cada mañana, - confieso que hubo temporadas en que los nubarrones me la secuestraron y fui dando tumbos-  y las hojas que se abrazan al tronco de mi árbol para oír cómo el viento, mi cómplice y aliado, me susurra que siga meciendo imposibles. 
Instante de serenidad eterno donde desparramar la conciencia: búsqueda eterna.
Ya sólo pido hoy,  un aire limpio que arrase mareas, tempestades, brújulas, saetas y relojes, medidas de tiempo y espacio, vestidos y ropajes, como cuando no buscábamos nada, y la vida nos llovía y empapaba con sonrisas leves como caricias y  no con carcajadas forzadas, con lágrimas agridulces, y no con huracanes, y cuando el azar, la casualidad, o el destino, llegaban a nuestros pies sin necesidad de ir a su encuentro, sin forzarlos, sin implorarles que nos cambiasen la vida, pues de haber una casualidad,  llamaba ésta a nuestra puerta sin necesidad de golpear la aldaba como desaforados.
Y así, mucho más liviana, salir a la calle con los zapatos rojos para volver a mojarnos una y mil veces ante cualquier aguacero, soltar el paraguas, (cómo me gusta mojarme) e ir de nuevo caminando, sin duda sin la misma inocencia, pero sí a pelo, hacia una mirada limpia y sin trampas que nos endulce tras el nubarrón de un arcoíris en blanco y negro y nos dé fuerzas para romper la resistencia social que nos rodea, barrer vidrios rotos, y pintar espejos sin reflejos deformes en el callejón de los gatos.

Y cuando llegue al final de ese camino, sin encrucijadas, entonces sabré/sabremos que lograré/mos besar nuestro próximo árbol y como próxima meta, y que podré esperarte allí, abrazada por la lluvia hasta que me cale los huesos, y me oxigene el olor mojado de tu piel, que sé que permanece allí, como cada día, cuando al despertarme, me sigues esperando.


Os vuelvo a dejar un tema de Serrat, con Noah.
Causalidad/ y/o/Casualidad...


Sobre HOSSEIN ZARE dadle al enlace  
o aquí:
http://hosseinzare.com/

12 comentarios:

  1. Zarzamora:
    pero ese arcoiris en blanco y negro es muy triste. Para los retratos, el blanco y negro es perfecto, pero para los paisajes, no.
    Es verdad que cuando ves que todo es "perfecto", dan ganas de echar a correr, porque alguna desgracia va camuflada.
    A veces mejor no pedir nada, no esperar nada, no querer nada.
    Ay, qué contradictorios somos/soy.
    Espero que la lluvia te cale y broten siempre esas combinaciones verbales tan impactantes.
    Chapeau, Madreselva.
    Salu2 admiratifs.

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  2. A lo largo de nuestra existencia es necesario saber mojarse.Las personas que van de frente, suele molestar a una minoría, pero a la larga siempre sale a flote lo que de verdad puede con tanta merdé.

    Que esa agua de lluvia se lleve esos recuerdos negativos;aunque son parte y culpa del soporte de la vida pero es bueno de vez en cuando pasarle la mano y dejarlos a un lado.Como esa lluvia que resbala por esas cristaleras.

    ¡Me encantan esa botas, el próximo año me las pido...

    Besos y te dejo los luneros: que ya comienza la cotidianidad:(

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  3. Hay quien pasa por esta vida sin quitarse el chubasquero, seco por fuera y seco por dentro.
    Pero tú te mojas los pies, la cabeza y el alma. Bella, Zarzamora.
    Besos y cariño.

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  4. Qué bien expresado, Zarcita, en tantos puntos me identifico.
    Mojarse y secarse, reír o lagrimear, blanco y negro o arcoíris, esa es la vida,
    llena de opuestos que a veces se conjugan, muchas otras no.
    Y cuando se tiene el don de saber mirarse para adentro y saber manifestarlo,
    no se debe ocultar y compartirlo, como hacés vos, querida amiga.
    Besos.

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  5. Leerte,Serrat y Noah el regalo de los reyes de mi domingo solitario...

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  6. ¡ Que linda eres ! Besos mojados de lluvia.

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  7. Tienes el don de poner videos que no he visto nunca y que, encima, me entusiasman, si además tus textos son como el de esta entrada, no tiene un ser tan humilde como yo en talento, arrodillarse emocionado y admirado, a tus talentosos pies... :)
    Besos y salud

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  8. Que lindo es leerte Zarza. No quiero agregar de mas a algo tan hermoso de verdad.... Un abrazo de este nuevo año, de esos sinceros que pocos hay :) beso

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  9. Nada como oxigenarse.
    Agua de lluvia
    para la piel,
    para el alma.

    Un regalazo el que nos dejas.

    Besos

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  10. Quien conoce desde la niñez su nube y la enlaza se ha ganado por méritos propios una parcela de libertad en su vida.
    Lo políticamente correcto cercena. Huyamos siempre de ello.
    Te deseo lluvia que te acompañe, te cale, te divierta y te limpie si aparece la borrasca.
    Eres una gota que se escurre por el cristal siguiendo su propio camino. Por esto y más, te adoro, mujer.

    Un beso grande, querida Rebelde.

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Rebeldes que dejaron su Madreselva