Cuando llega septiembre, llegas, y contigo llega la vida, la siembra, ese nuevo año que me envuelve en sus hojas blancas y de castaño, y de remolino de sensaciones en los pupitres y anfiteatros; mientras vas llegando, ya voy pensando en mis nuevos invitados a conferencias, e imaginando en qué desbarataré vuestras cabecitas y me cargaré las certidumbres de todo lo que creísteis saber y os habían enseñado… ¡¡ Ñam, ñam!!!
Una nueva Promo de Ciencias políticas, dos más de l’ENS Cachan de derecho y economía, nuevos sueños, retos, desafíos… y viejas rutinas: Fernández… y mi trasero babuino de cara a la Administración y a ciertos colegas que me cargan ya apenas haber tenido el gusto de desconocerlos en breve, como a La Marquesa.
Me encanta septiembre, y entre otras miles de cosas más, si me chifla es porque me encanta mi trabajo.
Y es una suerte, y desde que abrí este blog, así lo sigo manteniendo, y no me he privado de decirlo ;)
Y también porque cuando llega septiembre, aún siento los frutos de tu boca en mi piel, y estrenamos la agenda que nos programará los días que tacharemos en el olvido de los calendarios pasados.
O porque tal vez, cada vez que llega septiembre los días caen como hojas, y los paraguas que no hemos usado nunca volarán en las mentiras de la lluvia de quienes no saben mojarse.
Ya que cuando llega septiembre, sentada en este mismo banco, compartiré el vino con el clochard de quien nadie se acordó este verano…
O acaso porque cuando llega septiembre, llega tu boca siempreviva de primaveras. Oxímoron de une “bonne rentrée” sin pies ni cabeza ;)
Y es que ya estás aquí septiembre en breve, ya en ciernes:
E.M. Agosto, 2025. Mano a mano.
Septiembre siempre fue mi inicio de año. Mi vida la marcaba el curso académico que empezaba con ilusión y con nuevos alumnos. Estoy prejubilada, Hay momentos que añoro las risas y el bullicio y el desafío intelectual en el instituto.
ResponderEliminarUn beso.
Soy Ilduara.
EliminarZarzamora:
ResponderEliminarseptiembre sería un bonito mes para estar de vacaciones... pero no para ir de reunión en reunión.
Me pondré en modo sorpresa a ver qué depara el mundo estudiantil.
Gracias por los buenos deseos.
Salu2 écoliers!
ResponderEliminarSeptiembre es otro mes. No me planteo qué haré. Estoy desubicado y ni siquiera sé si voy a volver (para volver hay que haberse ido y sigo ensimismado en mi ahora, esté donde esté, geografía). Cuando se alcanza este estado de ohm es mejor no menearlo, no preguntarte nada, disfrutarlo, ser consciente de tu fortuna, no olvidar a los otros pero sin pasarte, egoísmo, ombligo hasta enero como poco, sabes que esto cambia en un segundo, apretar los puños y disfrutar. Vale, en septiembre asistir como oyente a una de tus conferencias, pero seguro que me pierdo y mi francés no es demasiado bueno y me pasaría todo el rato mirándote y después no tendrías tiempo ni siquiera de tomar un café conmigo y ¿sabes? de momento voy a intentar seguir desubicado y ya iré a tus charlas otro mes cualquiera ¿marzo? (No sé, todavía hace frío ahí. Me agobio, ya veremos). Los meses, uno tras otro, seguimos vivos. Besos, Eva.