Hoy abriste
el paraguas de los sueños,
y empecé a llorar
gotas de lluvia...
La nieve,
gélida,
sonreía.
Image EM. La cour de récréation sous la neige, 2026
Nieva en París, el silencio es intrínseco, el ruído se congela, y el tiempo acampa bajo un letargo en el que todos nos cobijamos; detenemos el desenfrenado ritmo, y bajo bufandas, guantes, y gorros de lana, esbozamos, arrebujados frente al miedo del deshielo,
la libertad, igualdad y fraternidad que nos están arrebatando y que una ráfaga de viento acabará y está acabando por arrollar...
aquí os lo dejo ;)


Zarzamora:
ResponderEliminardesde luego que el abejorro pelopanocha por el oeste y la mosca esteparia por el este están empeñados en manosear la libertad, la igualdad y la fraternidad de forma descarada como no se veía desde hace tanto tiempo. Miedo dan pero ¿cómo se podría detenerlos si no es desde sus mismos y respectivos países? Quiero que creer que ya que no la cordura, por lo menos intereses mayores, ocultos o yo qué sé, harán que este duelo de a ver quién la tiene más larga se pare. Algún talón de Aquiles tendrán, los monstruos suelen tener pies de barro, en fin, mantengamos la calma.
Salu2 de neige.
Me gusta este versión de "El vuelo des moscardón". Gracias.
ResponderEliminarSin embargo, lo que menos debemos permitir, es quedarnos congelados ante los acontecimientos; una reacciòn, por pequeña que sea, sirve de motor para enfrentar el inexorable ritmo de la vida.
Nos van a mandar a todos a la porra y no va a ser el deshielo. Besos, Eva
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