sábado, 21 de marzo de 2026

MANUAL PARA VIUDAS RECIENTES. ALL THAT JAZ

 




La Muerte, la Calaca es ese personaje que más tarde o temprano vendrá a buscarnos.

Es un personaje que desconoce la educación, el estatus social, raza y color, edad y profesión, virtud, lealtad, bien o mal.

Le importa un carajo , no le importa lo que hayas hecho durante tu corta o larga vida.

Cuando llega  se limita a recordarnos nuestra fugacidad, el hecho de que llegamos con el único fin de emprender nuestro efímero recorrido en sentido contrario.

Y aún es más.

No olvida martillearnos el:  

“Llegaste hasta aquí para irte en el momento en que yo lo precise, sin advertencia, sin posible escapatoria, sin plegarias, sin compasión”.

Ana Céspedes Catañeda, en su último poemario, nos advierte de este fin y nos aconseja a quienes seguimos en vida, y en pie,  lo difícil que resulta el duelo, y con cierto sarcasmo y gran parte de sabiduría de lo que nos ayudará a seguir adelante, y de lo que mejor dejemos atrás. Y es una gran sabia. Os invito a seguirla.

Cada duelo es un mundo. Al igual que cada ser humano un universo…

He leído y vuelto a leer el poemario de Ana.

Y os invito a seguir sus consejos, excepto uno, en el que ella sé sabrá perdonarme.

Cuando un hdlgp te mata por dentro, acabas con ÉL, y ese duelo forma parte de tu vida. E igualmente podrás aplicarte cualquier consejo que puedan darte.

Del tipo… si te quedaste tanto tiempo con ÉL es porque te lo merecías… eres una masoka...

Nadie merece duelo alguno.

Un duelo, es un duelo.

Como Ana, al leer, y releer su poemario, me identifiqué tanto con la muerte de mi padre, a quien a día de hoy todavía no puedo llorar o bien ante el maltratador que cada día intento enterrar y no lo logro.

Francamente es una de esas lecturas que no te dejarán indiferente, y que por la parte que me toca también te aconsejo..

Te quiero, Ana.

Este poemario es extremadamente recomendable, ya que  no sabrás hasta qué punto removiste / es capaz de remover mi memoria/la vuestra, mi pensamiento/el vuestro y la escritura en el instante vital en el que me/y/u os podáis  encontrar.

Gracias, preciosa.

Eva M.

 




8 comentarios:

  1. Madre mía! madre mía! madre mía!! agradecida y muy, pero que muy emocionada!! gracias mi querida Zarza... sabes que has sido una parte muy importante en mi duelo y en mi recuperación... tener a alguien como tú (ya te lo he dicho, pero te lo repito) en mi vida en un momento tan complicado, ha sido muy importante!! así que gracias por esta reseña y gracias por todo lo que has hecho (y sigues haciendo) por mí!! te quiero un montón!!

    ResponderEliminar
  2. Gracias a ti, Ana ;)) Nos vemos pronto. Te quiero.

    ResponderEliminar
  3. Zarza:
    ya me lo leí y releí y es una poesía profundamente sencilla, sensible sin sensiblerías, llega al corazón.
    Gracias a la autora y gracias a ti.

    Salu2.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es excelente el poemario. Hacía tiempo que no volvía a leer y releer un libro. Además de sensible y sencilla es de una gran calidad. Tiene ese toque de universalidad para llegar al corazón de cualquiera. Y gracias a ti también, murcianico.

      Eliminar
  4. Realidad cruel pero, realidad al fin. Gracias por la recomendación... Por cierto, el gran problema que tengo no es que llegue mi fin, que está cerca, sino que no veo que haya hecho algo para dejar al mundo un poco mejor de como lo hayé

    ResponderEliminar
  5. Duele cada golpe, cada insulto, cada vejación. No se disipó su daño ni con su muerte. Despierto asustada cada noche, no perdono.

    Leeré a Ana.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  6. Hasta lo más cruel se redime en tus palabras y en los versos.

    Bss

    ResponderEliminar
  7. Debería pensar la pálida vencedora que necesita de los mortales, para no quedarse sin ocupación. Y tal vez tener que llevarse a si misma.
    Aunque fuera invisible a veces puede sacarsele un empate.

    Besos.

    ResponderEliminar

Rebeldes que dejaron su zarzamora