sábado, 12 de julio de 2014

LE- y YENDO-NOS.

Abrí el libro de tu cuerpo,
y página a página
hojeando tu abecedario,
y alterando la sintaxis
de nuestros cuerpos,
bajo aquel
marcapáginas







enraizamos 
en aquella biblioteca 
ya olvidada 
en la Alejandría de unos versos,
ese nuestro suspiro
de un incunable
deseo.

Que hasta los poetas más descreídos
llamaron
un día hasta en Roma

(y en nuestra piel
metáfora de hipérboles)

Amor.

Vacaciones de mí mismo: Somos levedad.





13 comentarios:

  1. Exquisitos vocablos los del cuerpo.

    Saludos.

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  2. La levedad del ser... incuestionable.
    Eva te tuve presente de principio a fin en el concierto de NUESTRO POVEDA, maravilloso....

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  3. Precioso gif animado para ilustrar la delicadeza de tu poema.
    Te dejo mis saludos y un abrazote.

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  4. Como era tarde para recoger velas, ahí quedaron
    tan leves
    como la misma pesantez, esa otra insoslayable. También amor

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  5. Ta vaste bibliothèque doit être un enchantement !!!

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  6. Magnífico Manolo García.
    Y supongo (ya a mi edad solo cabe suponer) que será increible conocer un cuerpo verso a verso...

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  7. No llegó mi comentario.
    Decía algo así como que hay bibliotecas que, aunque olvidadas, siguen latiendo, mordisco a mordisco, cuerpo a cuerpo.
    Un beso.

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  8. Preciosa manera de integrar la belleza del libro con la belleza del ser humano.
    Un saludo :)

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  9. leer centímetro a centímetro en la piel amada..
    Besos.

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  10. Libros así son muy instructivos.
    Salu2, Madreselva.

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  11. Seguro se incendió al abrirlo.... Un abrazote.

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  12. Delicioso, Eva :)

    Una vez más, te felicito por tu talento.

    Besos enormes

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Rebeldes que dejaron su Madreselva