domingo, 11 de enero de 2015

SANS PEURS, SIN MIEDOS.


Ilustración del iraní Mana Neyestani

Ayer disertamos hasta las tantas entre copas y tabaco.


Nos preguntábamos si se podía uno reir de todo, y obviamente, no, a menos que seas "el idiota feliz" por excelencia al que todo le hace gracia.
Pero que esa no era la pregunta que cabía hacerse en este caso y en particular respecto a las caricaturas publicadas y a lo acontecido hace unos pocos días en París.
Sin contar que además siempre existieron dos tipos de payasos l´Auguste y el Clown Blanc, la cara y cruz de una misma moneda de entender la vida en este circo que tanto se asemeja a la vida.
Hablamos de Rabelais y de Voltaire, de Pascal y de Spinoza, de Nietzsche y pensé en Kundera y aquel libro suyo Du rire et de l´oubli, en el que todo gira en torno a la risa de los ángeles y la del diablo. Y así llegué a asociar esa palabra que no han dejado de pronunciar unos y otros y no era otra que  "guerra".  Y la asocié entonces con esos ejes del mal y del bien que se han ido erigiendo desde hace unos años en nuestras sociedades y en nuestras vidas, con esa guerra incomprensible ante mis ojos, pero que existe y está ahí, y que se matan por imponernos, y a la que hay que contestar con un discurso de rebeldía e insumisión, ya que ¿quién no lleva esa parte demoníaca en su ángel interior y viceversa?
Seguimos debatiendo sobre el principio de laicidad, la falsedad en la tolerancia y la xenofobia que muchos esconden, asicomo en la recuperación también de muchos de los principios en los que la Humanidad no cree pero con los que se llena la boca llegado el momento y con los que se están cebando los partidos populistas de extrema derecha en este país.
Hipocresía y más hipocresía... cuyas armas sólo están al servicio del ostracismo y contra la libertad de pensamiento, masas recuperadas sin que apenas se hayan dado el tiempo de la reflexión y del análisis.
No fui a la manifestación que salió desde el cortejo de la République de donde salieron todos los líderes de esos países y partidos que no me representan y (retro)alimentan ese odio, xenofobia y guerras. No. 

Opté por el recorrido Bastille-Nation, en el que sólo desfilamos como seres anónimos defendiendo la libertad de cultos y de expresión, sin más, y ya éramos miles.

    





Si opté por este camino y no otro, es porque era el espíritu de los caricaturistas y amigos de Charlie Hebdo, ellos se hubiesen reído de toda esta gentuza politiquera y sus demostraciones de unidad nacional, que todos bien sabemos, que ya apenas mañana o en pocos días y sin ir más lejos, caerán en el olvido una vez más y se tapizarán con más guerras y muertes inútiles.
Sin contar que su portada para el miércoles próximo es una manera de expresárselo así y con el descaro que les caracterizó desde su censurado Hara-Kiri hasta el Charlie actual al mundo entero:


De lo que estoy convencida es de que  con lo que no podrán es con ese sentimiento del pueblo francés y  su defensa por la laicidad, su unión y sus valores y principios, su fuerza a la hora de demostrar democráticamente en la calle que sus valores republicanos son innegociables. Me impresionó ver a la Tour Eiffel apagada y de luto, ver llorar a gente de impotencia, y cómo cundía el pánico en cuestión de segundos, y también cómo esa misma noche, y a las pocas horas, ya estaban organizándose con pancartas y eslóganes para salir a la calle.
Francia no participó en aquella guerra de Irak, no dejó a Marine Le Pen representante del Frente Nacional desfilar esta tarde, tomó el lápiz y la goma, y tachó, borró, dibujó y recordó que cualquier amalgama no sería de recibo, que los hijos de nuestra República tienen igualdad de oportunidades, una educación asegurada, libre y gratuita (con libros pagados por el Estado) hasta los 16 años y más. Que la educación es una prioridad. Y que nos trata a todos de la misma forma. Que no entiende de religiones más allá del ámbito privado e íntimo. 
Y todo esto implica que no puedo justificar estos actos que considero van más allá del/ mi entendimiento y la razón que le siècle des Lumières nos aportase como legado para ir puliéndolo a través de los siglos.
Sé que habrá gente que dirá estulteces y comparará estas muertes con mil otras, que pensará que se lo habían merecido incluso, y que hará esas amalgamas que para el pueblo francés no son de recibo, ni para mí tampoco y que incluso  sólo lograrán excitar a los más tolerantes y moderados.
Sé que muchos amigos de fe musulmana se sienten culpables, pero ningún musulmán tiene que pedir perdón por lo que no es responsable, y menos aún tener miedo, ya que además nadie se lo pedirá ni se lo ha pedido, porque es innecesario, y estaremos atentos a cualquier represalia o justicia que intenten tomarse por su propia mano otros locos del mismo calibre.
Ya sabéis lo que pienso yo de las religiones,( sea cual fuere), y de estos locos de Dios vengan de donde vengan, que iluminados, y anclados todavía en el tiempo de las cruzadas, están al acecho de estas ovejas descarriadas e instauran en sus mentes libres, en lugar de un sentimiento de paz y respeto mutuos, sólo odio, dogmas, proselitismo, racismo, intolerancia, represión y todo tipo de frustraciones. 



Y en este punto es donde creo que hemos fracasado, y en el que hemos de seguir insistiendo más si cabe educando e instruyendo. Colaborando y repartiendo las riquezas que nos sobran, desarmándonos...
Sé que volverán a golpearnos y con más virulencia, pero que sin odio ni miedo los estaremos esperando, y volveremos a manifestarles nuestra manera inviolable de entender la vida y nuestras libertades.
Yo no lograré ver un mundo en paz, al menos no con el que soñaba, aunque no dejaré hasta mi último aliento de intentar que se parezca al menos un poco a aquel con el que soñé.
Pero el futuro ya no estará en mis manos, sino en manos como éstas:



Porque en sus manos ya  está, y hemos de creer en ellas, y por y para ellas esperar y desearles una mejor y
Dolce vita. 

P.S. Disculpadme, pero ha sido una semana llena e intensa en emociones, que sin comerlo ni beberlo me tocó más de cerca de lo que me hubiese podido imaginar ni desear. Escribo esto sabiendo que todavía están las ideas por ordenar, que pueda haber faltas, y que no me está resultando fácil expresar todo lo que llevo y llevamos dentro.


                                                                                  




26 comentarios:

  1. Impresionantes reflexiones, Zarzamora.
    Me gusta mucho todo lo que dices.
    Hay que aprender a ser tolerantes, a ver otros puntos de vista, a reírnos de los que nos quieren sojuzgar, a poder expresar nuestra opinión.
    Gracias por tus palabras, Zarzamora.
    Abrazos y salu2.

    ResponderEliminar
  2. Es que no es fácil de explicar ni de digerir ni de entender.
    Desde el otro lado del gran charco te acompaño y coincido con gran parte de lo que escribiste.
    Un abrazo bien fuerte, Eva.

    ResponderEliminar
  3. Estaba esperando tu entrada con ansiedad porque nadie como tu para escribir sobre el tema, y no me equivoqué, gracias querida Eva por este regalo :)
    Besos y salud

    ResponderEliminar
  4. Me has emocionado mucho con esta entrada que comparto por entero. Sé que a ti te duele tanto que no sabes, o crees, que no sabes cómo expresarlo. Sin embargo, has salido victoriosa. Has compartido tu dolor ante la barbarie, la hipocresía de esos que venden armas a quienes, en nombre de su dios y su religión, olvidan la palabra humanidad, dejan su corazón al servicio de una mente torturada, embaucada hasta el paroxismo.
    Creo que esa manifestación vuestra es la más acorde a los terribles acontecimientos, sin esos que ante la multitud se indignan y tras ella, hacen negocio con el dolor de sus pueblos.
    Las religiones pueden, y de hecho así es como lamentablemente vemos a diario, llevar a un fanatismo aterrador propiciado por mentes retorcidas.
    Dijo Stendhal, que las religiones son fundadas en el miedo de muchos y en la vivacidad de pocos...
    Muchos besos, preciosa. Y, cómo no...toda mi energía para salir de ese dolor que ahora corroe de manera comprensible.








    ResponderEliminar
  5. Toda una lección de la buena Francia. En esa lucha (hecha con ideas, con palabras, nunca con armas ni puños que golpean) estamos muchos... aunque somos tan pocos.

    Bien escrito, Zarza. Te mereces un buen beso.

    ResponderEliminar
  6. Estaba esperando leerte porque tú has vivido los acontecimientos en vivo y en directo. Comotú pienso que no debemos dar cancha a aquellos que quieren sacar tajada política haciendo proselitismo de la xenofobia .
    Decirte que si yo hubiera estado fisicamente en París, en espíritu lo estuve, habría ido a la manifestación que tú fuste porque nada más ver la cabecera de la otra +, todos agarraditos del brazo.... daba tanta grima...
    esos para ti a montones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y sí, en esa manif estuve y las fotos sin pulir, las saqué subida a un urinario público y como pude. Tengo muchas más pero quería dejarlas a pelo y publiqué aquí las primeras que pude sacar.

      Y d´esos también para Ud.

      Eliminar
  7. Mi querida Chavalica.
    Te has expresado muy bien en momentos como estos, nunca parace que nos va a tocar tan cerca e intenso, pero la vida da vueltas.
    Educar desde el nacimiento, es un buen sistema, aún así la vida y su entorno les muestra violencia todos los días, tengamos fe, en que no sucumban a ella.
    Te dejo lo que escribí ayer.

    ¿Qué está pasando? La mente humana es complicada y confusa.
    Desgarro, lamento, rechazo, no importa con que palabras podamos expresar lo que siente el sensible corazón.
    Tampoco tiene importancia, la fecha, hora o lugar, nada que ver con lo Supremo ni creencias, todo es obra del FANÁTICO ODIO.
    Al no existir respeto ni comprensión mutua, todos quieren ser los primeros y mejores, (haz lo que te digo y no lo que yo hago).
    Si se tienen unas normas de vida, costumbres, creencias, puedes exponerlas y explicar el por qué funciona para ti, nunca la obligación o imposición de fuerza, dieron buenos resultados, tampoco el engaño o chantaje, todo eso siempre fue causa de daños masivos o menores.
    Lo ocurrido en París, 11 S, o también el 11 M, y todo lo demás, es odio a lo que es diferente, rencor guardado por el paso del tiempo, que se trasmite a través de la vida, desde el principio de la creación hasta nuestros días, todo lo que conlleve un daño ajeno es un despliegue de fuerza, terror, intolerancia y una gran falta de respeto a la vida.
    Sólo nos queda esperar, confiar y desear, que algo más fuerte que ese odio, pueda encauzar la vida por mejor camino, limpiar nuestro corazón de toda esa basura, para que la fuerza del AMOR incondicional, marque una nueva etapa.
    Así lo pido y así lo deseo.
    Un abrzo
    Ambar

    ResponderEliminar
  8. Que en tu corazón siempre haya PAZ, esto que te dejo acabo de publicarlo en mi espacio, pero de momento no actualizó, me armaré de paciencia y dejaré a bloger que haga lo que le de la gana.
    Un abrzo.
    Ambar

    ResponderEliminar
  9. De una lucidez extrema lo que dices. La pena es que está aún lejos de poderse hacer realidad.

    Bss

    ResponderEliminar
  10. Me gustado la entrada porque es contada por alguien en primera persona y porque se ha manifestado con los que realmente lo sienten y sin ningún interés político.
    Ha sido un placer leerte y reflexionar.
    Besos de gofio.

    ResponderEliminar
  11. Estoy contigo, me sumo a tu proclama.
    tiendo mi mano y te envío un beso en estos momentos de dolor e impotencia.

    una lluvia de besos

    ResponderEliminar
  12. Creo que lo has explicado a la perfección, y poco que objetar, aunque es lamentable que mucha gente seguirá dándole al cultivo del mal, y lo que ha pasado se lo seguirán pasando por el forro de los cojones. Ojalá esta barbarie de Francia fuese la última, Esperemos que todo vuelva a la normalidad, y esa pesadilla se vaya diluyendo, aunque por supuesto siempre estará en la retina de muchos franceses.

    Besos EVA y gracias como siempre.

    ResponderEliminar
  13. Sin miedo por supuesto: pero si ,que en un acto de reflexión te das cuenta que la vida es tan insegura que hay que apurarla al máximo y sobre todo inculcar tolerancia.Hablo como madre y te comprendo por que también tu lo eres...

    Admiro la entereza que tienes en publicar este texto que no refleja ningún ápice de rencor; si no impotencia y eso es, una gran paso.

    Besos querida Eva.

    ResponderEliminar
  14. Te hubiera acompañado, lejos de políticos, ahí, donde están los anónimos, la gran mayoría.
    Hay muchos sentimientos, pero desde luego, responder con ira no es la mejor opción.
    Ni el miedo, que paraliza y somete.

    Son momentos muy duros, más para quienes lo viven y les toca de cerca.
    Solo puedo mandarte un abrazo de solidaridad y fuerza.

    Gracias, querida Eva

    ResponderEliminar
  15. Estoy a tu lado en esa manifestación paralela por la libertad y contra la intolerancia.
    Tampoco podría estar al lado de esos poderosos que son los que empujan a la guerra, venden armas y crean miedo .

    ResponderEliminar
  16. La marcha de los indolentes....patética

    La del pueblo francés, admirable y repleta de emoción. Llega al corazón

    Un beso a todos

    ResponderEliminar
  17. Tu reflexión es todo un acierto, por desgracia la religión la hacen las personas y la interpretan las personas (todos sabemos de lo que somos capaces las personas) y si se le pone un detonante como el odio es imposible erradicar la violencia que genera, la maldita violencia generadora de odios mutuos que a su vez generara mas violencia. De los que nos representan habría para libros, pero hace tiempo me prometí que de política mejor silencio, mi pensamiento sobre el sistema tan solo es una utopía en el sueño de un pequeño hombre.
    Solo los que son capaces de tolerar y saben perdonar puede llegar a encontrar la verdadera libertad y demostrar la paz.

    ResponderEliminar
  18. Francia, mi bella y soñada Francia. Desde niña admiré todo lo que de ella me llegaba, luego con el paso del tiempo aquella frase "Liberté, égalité, fraternité" comenzó a tener un sentido más que especial, porque eran las palabras que yo sentía como bases necesarias para un Estado libre y democrático. Siempre he pensado que todo nace de nuestra libertad y libre decisión de credos, pensamientos políticos, sexuales, sociales, económicos, etc., porque es la esencia para lograr igualdad entre todos. Cuando unos pretenden ser más que otros y esgrimen para ello fanatismo de por medio, la democracia se extravía y se instala el totalitarismo extraviando el sentido la libertad.
    No hablaré de aquellos que desfilaron tomados del brazo para luego olvidarse de los acuerdos y, enfrascarse en sus cotidianas luchas de poder. Aplaudiré al francés universal que ama lo que tiene, que sabe que su derecho primero es la libertad de expresión y que salió con pancartas desfilando por lo que teme perder.
    Eva, esa imagen final es mi sueño y, el tuyo y el de todos.
    Abrazos inmensos para ti.

    ResponderEliminar
  19. Gracias, Eva. Oía tu voz. Emocionada ante tus palabras.
    Besos y un gran abrazo

    ResponderEliminar
  20. Con los dedos cruzados por la parisina que siempre me toca el alma con sus besos, cómo me ha gustado leerte, te imagino con la lágrima luchando por recorrer despacio tu mejilla y cómo la apartas para seguir escribiendo.
    La República, la libertad, el laicismo y la seguridad de que tan solo la educación sostenida, la garantía de los mínimos básicos y la posibilidad abierta a todos de llegar donde el esfuerzo te lleve son los valores que nos permiten seguir mirando a Francia con orgullo
    Todos somos Charlie.
    Un beso enorme

    ResponderEliminar
  21. Eva, ahora más que nunca debes seguir en pie de disertación. Ha valido la pena. No solo los hechos dramáticos y execrables a que todos hemos asistido atónitos sino el punto de inflexión para valorar en su justa medida
    el poder imparable de todo un pueblo, ahora, París y Francia entera, de la única mano que estrecharse: la razón y la libertad sin sometimiento alguno.
    Ánimo y ánimo, que la VOZ cale y atrone.

    un abrazo

    ResponderEliminar
  22. De disculparte nada de nada, agradecerte tus palabras que me hacen sentir que no estoy sola en lo que pienso.
    Gran abrazo.

    ResponderEliminar
  23. Tu entrada emociona, mi querida amiga.
    A las que somos idealistas, a las que siempre hemos soñado con un mundo mucho mejor en el que reine la paz, el amor, la tolerancia y la comprensión, nos duele ver como matan sin razón.
    Yo tampoco podré ver un mundo mucho mejor, pero también confío en los más pequeños que, apoyados en esa educación, puedan pensar por sí solos y, unidos, logren lo que ansiamos con tanta esperanza y amor.
    Hoy quiero mandarte un abrazo muy especial.
    kasioles

    ResponderEliminar

Rebeldes que dejaron su Madreselva