domingo, 10 de septiembre de 2023

¿HACER COSAS?

 



Hoy por hoy hay que hacer cosas, (muchas) atolondrarse, tener la agenda hasta los topes, salir de viaje adonde sea, y a poder ser todos los fines de semana, hacerse selfis haciendo cosas, ya sea comiendo, cantando, en el gimnasio, o sentado en un bar esperando hacer más cosas. Metros, reuniones, autobuses, conciertos, taxis, cine, expos, conversaciones, visitas, citas:  hacer cosas, y más cosas. 

Y, ¿para qué tanta cosa?

Reivindicar el aburri-miento hoy se ha convertido en un acto políticamente incorrecto; decir no he hecho absolutamente nada cuando nos preguntan ¿qué hiciste? va en aras de llegar a ser sinónimo de fantasma, espectro, invisible, transparente, insípido e insustancial, de estar muerto en vida, vaya.

Reivindicar el país de las Batuecas,  estar en limbo, disfrutar de la calma y la serenidad,  y de la paz, del soslayo y la torpeza de cada gesto,  del adormecedor sonido del silencio, de la irresponsabilidad;  disfrutar del goce  de no tener que estar frente a alguien y presentarle nuestras mejores galas y nuestra mejor cara de manera falsa e hipócrita para mantener una conversación insustancial; quedarse uno a solas y entablar soliloquios consigo mismo, tropezarse con la imaginación sin haber tenido que buscarla de paseo, dedicarnos ese instante de magia egoísta;  poner el stop,  y marcarle un fielato a la autovía  del corre-corre y la rutina,  y a nuestro aturullado pensamiento  que sólo sabe de contradicciones y des-dichas; observar la vida y dejar que pase, dejarla que vaya a su aire, y  abandonarnos a haraganear, a saltarnos la cita intempestiva, y todo lo más consentirnos  abrir el grifo de la bañera, oler la ropa recién tendida al sol, prepararnos una limonada casera bien fría, escuchar las aspas del ventilador y el susurro del aire que baña la piel; cerrar las escotillas a cualquier tipo de redes; y escribir, y contar como bálsamo a la desilusión y al desaliento,  y al prosaísmo que nos circunda, nos duele, o nos torea con su falta de delicadeza e imprevistos, a través de esa manera tan suya de arrastrarnos a la mísera realidad que nos rodea, y sin filtro alguno; escribir como triaca contra los muros y las voces estridentes que nos van levantando sin pedirnos permiso,  en sí  ya es: “ Hacer cosas”, ¿o no?


 I Vitelloni. F.Fellini, 1953.




9 comentarios:

  1. El "dolce far niente"
    Me encanta como escribes, prima

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  2. Siempre consideré la contemplación del ombligo como una actividad necesaria, compatible a la perfección con cualquier otra actividad.

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  3. Dios se pegó una "panzá" a trabajar seis días y el séptimo descansó. Y ahí sigue, en actitud contemplativa desde entonces, sin dar un palo al agua. Y no le ha ido tan mal ¿no?. Es un ejemplo a seguir.

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  4. El cierre de tu texto desvela lo que conforme leía pensaba en contestarte... Si cuando "no haces nada" gestas estos textos, por favor, sigue así :))

    Bss leona yacente.

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  5. Cuánta razón tienes. Pero, cambiando de tema… ¿cómo lo haces para escribir cada día mejor…? y ese listón ya estaba bien alto !!!!! Me siento cada vez más torpe con el teclado, y no paro de sorprenderme por esa facilidad y riqueza desplegadas…. Y eso que has estado “haciendo nada”, jajaja…. Qué alegría madre!! Abrazo desde este sur que se desespereza lastrado por el verano eterno!!

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  6. La idea es hacer lo que a uno le haga bien y no estar pendiente de la mirada externa. Se puede, es difícil pero se puede. Tirarse en el sillón a ver tv es tan placentero como pasear jaja, o por lo menos me siento cómodo en las dos cosas. Saludos y un beso para vos como siempre...

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  7. Whowww!!!
    Manolo, Luís, yJLO.... este post lo voy a enmarcar... ;) un lujazo teneros por aquí y a los tres juntos :))
    Gracias Tracy, Cabrónidas y Diego, por cuánto disfruto leyéndoos, y por vuetra huella y rebeldía, y vuestra paciencia conmigo pese a mis ausencias.




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  8. Zarzamora:
    muy buena la secuencia de la película...
    Hay que aburrirse de vez en cuando. No sé esa manía de estar siempre haciendo algo.
    Cuando me aburría, mi madre me decía: dáte con una piedra en los tobillos y verás como se te pasa el aburrimiento... (claro que nunca probé ese método...)
    Salu2 amusants.

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  9. Espero que lo pasaras bien en la fiesta del año nuevo judío. Abrazos.

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Rebeldes que dejaron su zarzamora